Tsav
Difícil en vísperas de un viaje
escribir. Más aún si es acerca de una porción de la Torá como ésta.
Siguen las instrucciones para los
sacrificios, en este caso específicas para Aarón y sus hijos, la que será la
casta sacerdotal de Israel. Una vez más detalles sangrientos y viscerales como
parte de rituales complejos y detallados. Fórmulas de repetición dignas de la
mejor tradición oral. La misma obsesión con la pureza y la impureza.
“Tsav” se compone de dos partes
claramente diferenciadas: las instrucciones u “órdenes” (tsav es “ordena a”), y
luego su ejecución. En ambos partes se repiten los rituales, pero en un caso
son meras palabras y en el otro acciones.
Sacrificios aparte, así se
construye el judaísmo hasta hoy: palabras y acciones. No hay judaísmo sin
palabras, pero mucho menos sin acción.
No alcanza manifestarse judío,
declararse parte de la narrativa, como me gusta llamarla. El judaísmo demanda
acción. Como señala el rabino Donniel Hartman, Génesis es el libro de la
familia, por el cual somos judíos (hijos de Israel por ese entonces) por el
mero hecho de nacer en el seno de esa familia; Éxodo es el libro del pueblo,
donde pertenecemos por haber recibido la ley al pie del monte. La ley supone
actuar de una cierta manera y no de otra. Siguiendo esa línea de pensamiento,
el libro de Levítico (Vayikra) es la “letra chica” del contrato. Nada menos.
La letra chica referente a los
ritos que nos acompañaron hasta la destrucción del Templo en el principio de la
EC ha perdido su vigencia y la leemos como metáfora; la letra chica acerca de
nuestras conductas como hombres y como judíos sigue vigente, aunque muchos
hacemos caso omiso a ella. Más bien, dirían los “dotores”, nos aferramos al
espíritu de la ley, al sentido.
Sea como sea, tanto si limpiamos
el jametz en la casa como si solamente nos interesa la reunión familiar en la
noche del Seder, todos estamos “actuando” algo. Porque un judaísmo solamente “de
palabra” es como si a “Tsav” le faltara toda la segunda parte, la ejecución.
Jag Hapesaj Kasher beSameaj!
No hay comentarios:
Publicar un comentario